Inflación de un dígito: Argentina celebra pero los economistas piden cautela
Un dato que parecía imposible
Abril de 2026 marca el sexto mes consecutivo con inflación mensual por debajo del 5% en Argentina. El IPC de marzo cerró en 3.2%, el registro más bajo desde 2018. Para un país acostumbrado a cifras de dos dígitos mensuales, el dato se siente histórico.
El gobierno celebra. El mercado financiero reacciona con optimismo: el riesgo país perforó los 700 puntos y el dólar blue se mantiene estable. Pero los economistas advierten: estabilizar es más difícil que desacelerar.
¿Qué explica la baja?
Ancla cambiaria: el crawling peg al 1% mensual contuvo expectativas de devaluación
Política fiscal: superávit primario sostenido que redujo la emisión monetaria
Caída del consumo: los salarios reales aún no recuperaron el terreno perdido, lo que limitó la presión de demanda
Los riesgos que no desaparecen
El Banco Central sostiene tasas reales positivas que encarecen el crédito productivo. Las reservas netas, si bien mejoraron, dependen de la cosecha gruesa y del flujo de inversiones del blanqueo. Un shock externo — caída de commodities, suba de tasas en EE.UU. — podría complicar el esquema.
Lo que se siente en la calle
El supermercado todavía duele: los precios acumulan un 40% interanual. La baja de la inflación mensual aún no se tradujo en recuperación del poder adquisitivo. Las paritarias de abril negocian entre 35% y 45% anual, apostando a que la desaceleración se sostenga.
La dirección es correcta, pero la llegada aún no se declaró.