Inflación en CABA: El 3% de marzo y el desafío de no dormirse en los laureles

Inflación en CABA: El 3% de marzo y el desafío de no dormirse en los laureles

April 10, 20264 min read

Los números oficiales de la Ciudad ya están sobre la mesa: un 3% para marzo que, si bien suena a alivio comparado con el pasado, esconde un acumulado del 8,9% en apenas tres meses. En la calle el bolsillo manda, y aunque la curva baja, la sensación térmica de los precios sigue estando por las nubes.


La calma después de la tormenta, ¿o solo un respiro?

Ver un "3" en la columna de la inflación mensual de CABA genera una mezcla de sensaciones. Por un lado, es la confirmación de que el freno de mano que puso el Gobierno a la emisión y el apretón monetario están surtiendo efecto. Sin embargo, no hay que ser un genio de las finanzas para darse cuenta de que un 8,9% acumulado en el primer trimestre sigue siendo una cifra que en cualquier país normal sería una catástrofe anual. Estamos ante una desinflación que se festeja, pero que todavía no se siente como estabilidad real.

El dato de marzo es particularmente sensible porque es un mes "estacionalmente" complicado: arrancan las clases, cambia la temporada y el consumo suele tener un pico de ajuste. Que el número se haya quedado en ese escalón habla de una recesión que le está ganando la pulseada a los aumentos. La gente no es que no quiere pagar, es que ya no puede convalidar cualquier precio. Ese cambio de conducta es, quizás, el ancla más fuerte que tiene hoy la economía argentina para que los precios no vuelvan a dispararse.

Educación y servicios: Los rubros que te "matan"

Cuando desglosamos ese 3%, vemos que no todo sube por igual. En marzo, los servicios y la educación fueron los que le pegaron el hachazo más grande al presupuesto de las familias porteñas. Las cuotas de los colegios y los aumentos en las expensas y servicios básicos son gastos fijos que no podés recortar de un día para el otro. Esto genera un fenómeno peligroso: la inflación "núcleo" puede estar bajando, pero los gastos que definen la calidad de vida de la clase media siguen en una carrera que el sueldo rara vez gana.

Para el dueño de una PYME o un comercio en la Ciudad, este escenario es un arma de doble filo. Por un lado, hay mayor previsibilidad para calcular costos de reposición, pero por el otro, la caída del poder adquisitivo de tus clientes le pone un techo a tus ventas. Ya no sirve aumentar "por las dudas" o para cubrirse de una hiperinflación inminente; hoy el mercado te castiga con la góndola vacía si te pasás de rosca con el precio final.

El laberinto del trimestre y lo que viene

El acumulado del 8,9% nos deja una enseñanza clara: la inercia es un bicho difícil de matar. Aunque el Gobierno porteño muestre una desaceleración, la base sobre la que se calcula todo ya es altísima. Abril se presenta como el mes clave para ver si este 3% fue un piso o si podemos empezar a soñar con números que arranquen con "2". La clave va a estar en la regulación de las tarifas y en cómo se sigan moviendo los dólares financieros, que son los que terminan marcando el pulso de los productos importados y la tecnología.

El gran desafío para los próximos meses es que esta baja en la inflación se transforme en una recuperación del consumo. No alcanza con que los precios suban menos; necesitamos que la actividad económica empiece a dar señales de vida. Sin crecimiento, la baja de la inflación es solo una "paz de cementerio". El porteño promedio está esperando ese momento donde el sueldo rinda un poquito más al final del mes, algo que hoy, con casi 9 puntos de suba en 90 días, todavía parece una meta lejana pero posible.


Conclusión

La inflación en CABA nos da una tregua, pero no la victoria. El 3% de marzo es un paso adelante en un camino que todavía está lleno de pozos. Para las empresas y los consumidores, la consigna sigue siendo la misma: cautela extrema y lupa sobre los costos. El clima económico cambió, y en este nuevo escenario de precios que suben más despacio, la eficiencia y el valor agregado son los únicos salvavidas que funcionan de verdad.

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